Si quieres vender en varios países, traducir la tienda es solo una parte del trabajo. También debes pensar en moneda, envíos, impuestos y contenido localizado.
Qué conviene adaptar
- Menús y navegación.
- Fichas de producto.
- Colecciones.
- Políticas de la tienda.
- Emails y mensajes del checkout.
Buenas prácticas
- Evita traducir literalmente nombres de producto si eso afecta la marca.
- Revisa formatos de dirección, moneda y medidas.
- Ajusta imágenes y textos a cada mercado cuando sea necesario.
- Mantén consistencia entre idiomas.
Consejo
Traducir una tienda no es solo cambiar palabras. También implica adaptar la experiencia para que el cliente sienta que la tienda fue pensada para su mercado.
Esa diferencia se nota mucho en conversión y confianza.